El Reglamento (UE) 2024/1689, conocido como AI Act, es la primera legislación integral del mundo que regula el desarrollo, comercialización y uso de sistemas de inteligencia artificial. Entró en vigor el 1 de agosto de 2024. Sus obligaciones de transparencia son exigibles desde el 2 de agosto de 2026, y las de alto riesgo se aplican desde el 2 de diciembre de 2027 o el 2 de agosto de 2028 según el anexo.
El AI Act clasifica los sistemas de IA en cuatro niveles de riesgo: inaceptable (prohibido), alto, limitado y mínimo. Las empresas que desarrollen o utilicen sistemas clasificados como de alto riesgo deberán implementar un sistema de gestión de riesgos, documentación técnica, gobernanza de datos, supervisión humana y registro en la base de datos pública de la UE.
Las sanciones por incumplimiento pueden alcanzar hasta 35 millones de euros o el 7% de la facturación global anual para prácticas prohibidas, y hasta 15 millones de euros o el 3% para otras infracciones.
En España, la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA) es la autoridad competente para supervisar el cumplimiento del AI Act.
Además, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) sigue siendo aplicable cuando los sistemas de IA tratan datos personales.
La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) supervisa este ámbito.
En nuestra experiencia, la mayoría de empresas tech no saben si sus
sistemas de IA se clasifican como de alto riesgo. Eso es lo primero
que diagnosticamos.
Marta Suárez – CEO Innovatech